Lanzamos a Yuki como asistente de entrada. Multilingüe, nativa en cada canal, cortés. Esperábamos exceso diurno. Lo que obtuvimos fue un turno nocturno.
La forma del día
En todo el beta, el 38% de las conversaciones iniciadas por clientes ocurren entre las 7pm y las 7am hora local. WhatsApp a las 11:47pm. Voz a las 6:32am. Correo a las 2:14am. Los patrones cambian por industria (los negocios de servicios se inclinan al inicio de la noche, el e-commerce muy tarde) pero la verdad compartida es que no hay nadie despierto para atenderlo.
Lo que Yuki resuelve sin escalar
- Agendar y reagendar: 91% resuelto de principio a fin
- Preguntas de precios o zona de servicio: 84% resuelto
- Captación de cotizaciones: 72% calificado para seguimiento humano a la mañana siguiente
- Queja o reembolso: 0% — esto va a un humano, por diseño
Esa última línea es una característica, no una limitación. Escalamos a propósito cualquier cosa que huela a reembolso, queja o disputa contractual. Yuki es buena agendando. No es tu abogado.
Lo más valioso que hace Yuki no es el mensaje que responde. Es el cliente que no pierde frente a un competidor que tampoco respondió.
Las cuentas, claras
Una recepcionista virtual humana cuesta de $1,500 a $2,500/mes por cobertura completa y está despierta de 9 a 5. Un servicio de contestación en vivo cobra de $250 a $500/mes por 150 a 300 minutos: generoso en personal, tacaño en minutos. Yuki cuesta $199/mes, nunca sin cobertura, fluida en cuatro idiomas, y registra todo en tu CRM.